Así lo definió el jefe de Gabinete de Ministros, Daniel Álvarez, en el acto por el 43° Aniversario de la Gesta de Malvinas y Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas, que se desarrolló este mediodía en la ciudad de Caleta Olivia.

Acompañaron a Daniel Álvarez el ministro de Gobierno, Nicolás Brizuela, y la presidenta del Consejo Provincial de Educación, Iris Rasgido, quienes junto a las autoridades municipales y héroes de Malvinas se hicieron presente en la plaza Veteranos y Caídos en la Guerra de Malvinas, donde se concretaron las ofrendas florales y se escucharon experiencias.

En un emotivo homenaje a los héroes de Malvinas, se reafirmó el compromiso de recordar su sacrificio, transmitir su legado a las nuevas generaciones y luchar por la soberanía argentina sobre las islas, garantizando un futuro mejor para el país.

Durante su discurso, Álvarez destacó que «no hay mayor acto de amor que dar la vida por el otro, y no hay mayor honor para un soldado que dar la vida por la patria».

El jefe de Gabinete llamó a la memoria y al compromiso de los argentinos al señalar que «cientos de argentinos dejaron su sangre vertida sobre el suelo malvinense, pero hay que tener en cuenta que no es la sangre de soldados argentinos, es nuestra sangre la que quedó sobre la tierra. Y ello marca un compromiso para todo un país. Nunca tenemos que olvidar que dejaron su vida por nosotros, por esta bandera, pero por todos nosotros».

Asimismo, instó a que «en homenaje a nuestros héroes de Malvinas, debemos trabajar todos los días por un país mejor y tenemos que hablarles a nuestros hijos y nietos de qué fue y qué significó pelear una guerra contra una de las principales potencias del mundo».

Álvarez también reivindicó el valor de los combatientes y sostuvo que «Dios sabe que esa guerra no la perdimos. Se peleó hasta la última munición, se peleó con el corazón y ganaron el campo de batalla porque tuvieron que recibir el apoyo de otros miembros de la OTAN. Dios sabe que esa guerra la ganaron nuestros soldados argentinos. Esa guerra no la perdimos».

Con un mensaje de firmeza, el funcionario expresó: «Por eso mismo es que hoy, aquí, desde Caleta Olivia, provincia de Santa Cruz, a 831 kilómetros de distancia, ni olvido, ni perdón, reclamamos nuestra soberanía sobre las Islas Malvinas, porque mientras haya un argentino vivo, las Islas Malvinas fueron, son y serán argentinas».

Refiriéndose a la memoria colectiva, Álvarez resaltó que «los grafitis que están en las paredes nadie los toca, nadie los vandaliza, son sagrados, son nuestros. ¿Y cómo no va a ser así? Veíamos salir de los aeropuertos santacruceños seis aviones de combate y veíamos cómo lo realizaban. Tres, dos, y sabíamos lo que eso significaba».

Finalmente, destacó la importancia de educar a las futuras generaciones sobre la gesta de Malvinas: «Tengamos los que hoy nos toca ser padres la responsabilidad de hablar con nuestros hijos y mañana con nuestros nietos de quiénes fueron nuestros héroes de Malvinas. ¿Por qué pelearon la guerra? Y digámosle que las Malvinas fueron, son y serán argentinas».

Inauguración de monumento

Anoche, en el marco de la vigilia por el 43° aniversario de la Gesta de Malvinas, se inauguró frente al centro cultural de Caleta Olivia el Monumento al Soldado de Malvinas, una obra que honra la valentía y el sacrificio de los veteranos.

La ceremonia, en la cual participaron las autoridades provinciales, estuvo cargada de emotividad, reunió a vecinos, autoridades y veteranos en una vigilia previa a la conmemoración patriótica del 2 de abril.

Fuente: Secretaría de Estado de Medios y Comunicación Pública.